La mejor manera de mejorar tu vida es cambiando los hábitos que te han impedido conseguir lo que deseas. El problema es que nos da flojera la constancia que se necesita para adquirir un nuevo hábito haciendo desaparecer el que no te ayudaba. Esta es la única manera de quitarse de encima un mal hábito, poniéndole encima otro, el que sabes que si te llevará en la dirección que tú deseas.

Para adquirir un nuevo hábito hay que tener la constancia de repetir este nuevo comportamiento, la persistencia de no fallar hasta conseguirlo y la motivación de saber lo bueno que te traerá el nuevo hábito.

Ahora bien, si has estado intentando cultivar nuevos hábitos y no lo has conseguido, entonces encontrarás muy útil lo que te voy a compartir con estos 6 consejos.

  1. Averigua porqué no lograste adquirir el hábito que deseabas en un intento anterior

Llega hasta la raíz del asunto, no el efecto, la causa. Batallando contigo mismo cada mañana para despertarte a las 5:30 am es el efecto, comprender el porqué has seguido fallando en despertarte a las 5:30 am es la causa.

Esta serie de preguntas que te anoto a continuación, te ayudarán a comprender qué es lo que está sucediendo para que no logres tu cometido:

¿Por qué no puedo despertarme temprano?

Porque estoy cansado

¿Por qué estoy cansado?

Porque no tuve suficiente descanso

¿Por qué no tuve suficiente descanso?

Porque me acosté tarde

¿Por qué me acosté tarde?

Porque tenía muchas cosas que hacer

¿Por qué no pude terminarlas más temprano?

Porque agendé más tareas de las que puedo completar en el día

Llegar a la raíz de tu problema te puede ayudar a comprender dos cosas:

  1. Todos nuestros hábitos están ligados unos a otros ( tiempo de dormir,
    tiempo de despertar)
  2. Subestimas el tiempo aproximado que te llevará terminar tus tareas ( y
    consecuentemente sobre estimas qué tan rápido las puedes hacer)

Si planeas terminar múltiples proyectos en un día es imposible. Esto significa que para que logres despertarte temprano y que este hábito arraigue, necesitas cambiar los hábitos que están relacionados con levantarte temprano, y también que tienes que ser más realista a la hora de planear tus actividades del día.

Continúa preguntándote el por qué para que llegues a la raíz del problema, porque una vez que consigues esto, puedes resolver inmediatamente el asunto para lograr tu propósito.

  1. Elige hábitos que se refuercen unos a otros

Nuestros hábitos no están solos, están relacionados entre ellos y algunos hábitos están ligados más profundamente entre ellos que otros.

Por ejemplo, acostarse temprano y levantarse temprano están ligados uno al otro, mientras que acostarse temprano y leer un libro por día pueden no estar tan relacionados. Si quieres cultivar un nuevo hábito, identifica los otros hábitos que estén relacionados con él y haz un cambio integral. Estos hábitos se reforzarán unos a otros para ayudarte a lograr el cambio más relajadamente.

Como ejemplo podemos pensar que deseas levantarte temprano, acostarte antes de las 12 de la noche, llegar a tiempo, meditar y tener una dieta especial de alimentación. Todos están ligados. Despertarme temprano significa que tendré más tiempo para completar mis tareas, lo que me ayudará a irme a dormir más temprano en la noche, y esto me ayudará a despertar temprano por la mañana. La meditación aclara mi mente y reduce la cantidad de sueño que necesito. Cambiar mi dieta hacia algo más saludable, me ayudará a incrementar mi claridad mental, lo que significa que no necesito dormir tanto como antes. Claro que no te estoy diciendo que tienes que hacer una dieta para cultivar un hábito de dormir/despertar temprano, porque puedes dormir y despertarte temprano cambiando otros hábitos.

  1. Haz un plan para tus nuevos hábitos

Hacer un calendario para lo que tienes que hacer para tus nuevos hábitos te ayudará a saber si vas por buen camino o no de conseguir tu propósito. Decide en qué momento del día le dedicarás tiempo a tus nuevos hábitos porque la clave está en la repetición, y si a eso le agregas hacerlo en la misma hora esto reforzará que los hábitos se queden.

Organiza bien tu día y divide las actividades entre proyectos importantes, tareas de mediana importancia, y pequeñas actividades administrativas. Para las primeras les dedicarás una hora o más, a las segundas 30 minutos y para las últimas, 10 minutos. Toma un pequeño receso entre una y otra para que aclares la mente y relajes tu cuerpo. Si te mantienes trabajando dentro de un plan preparado con anticipación, terminarás más pronto tus actividades lo que te ayudará a relajarte y a terminar mejor tu día con la posibilidad de irte a la cama a buena hora.

  1. Mantente adelante en tu calendario del día

Esto me parece extremadamente motivante, mantenerme adelante.  Despertarme temprano quiere decir que estoy adelante de la mayoría de las personas en el mundo y eso me motiva a trabajar rápido para mantenerme adelante. Lo que me ayuda a continuar con esta idea es que termino mis actividades más temprano y puedo comenzar la siguiente tarea antes, esto es lo que me ayuda a mantenerme adelante durante el día.

Asegurándome de mantenerme adelante de los horarios que yo tenía planeados me mantengo motivada de una manera natural para trabajar en todas las cosas que tengo planeadas, incluyendo mis nuevos hábitos. Así verás que no habrá resistencia para este nuevo aprendizaje.

Si una tarea está tomando más tiempo del planeado entonces elijo entre:

  • Apurarme a terminarlo, o
  • Tomo tiempo de las tareas posteriores, postergándolas, para continuar trabajando en el que tengo entre manos que es más importante

Siempre debes considerar lo que es más importante entre las cosas que tienes planeadas para que las más importantes se puedan llevar más tiempo y que lo que postergues no sea tan prioritario.

  1. Seguimiento de tus nuevos hábitos

Para mantenerte al tanto de tus avances, deberás observarte continuamente para que te des cuenta de lo que vas consiguiendo o de si necesitas trabajar más o replantear tus nuevos hábitos.

Esto lo puedes hacer si diseñas una plantilla en la que anotes los nuevos hábitos en los que estés trabajando, con casillas adelante para ir marcando los días en los que si hiciste lo correcto, verás que según pasen los días y las semanas, te irás sintiendo más cómodo con estos nuevos comportamientos, porque ya lo estarás asimilando como parte de tu manera de ser y ya no te costarán trabajo llevarlos a cabo.

  1. Compromete a personas que te rodean

El compromiso puede ocurrir en 2 niveles:

  1. Compromiso activo, en el que informas a tus amigos quienes puedan
    estar interesados en adquirir el hábito junto contigo, o
  2. Compromiso pasivo, en el que informas a los demás de tus planes de
    cambio para que te den apoyo moral

Comprometer a otras personas de las que te rodean y de las que te importan más, te da el apoyo necesario para sentirte motivado al cambio. Cuando le has prometido a alguien que quieres y respetas que harás un cambio en tu vida, te sientes más inclinado a cumplirlo, a que si lo trabajas solo por tu cuenta.

No te sientas solo cambiando tus hábitos porque no lo estás, siempre habrá personas a tu alrededor que estarán más que dispuestas a apoyarte. Agradécelo y sigue adelante con su ayuda y motivación.

Una vez que pases los momentos difíciles y te observes con tus hábitos ya integrados en tu comportamiento y manera de ser, todo correrá en automático y sentirás que lo has hecho por toda la vida porque te parecerá completamente normal en tu vida. Practica estos consejos y verás que pronto lograrás esos cambios que estás necesitando para ser más productivo, más relajado y más feliz. No descartes esta información, créeme que te será de gran ayuda.

Te deseo lo mejor
Maca

 

Maca Hernández
OrganízateYa!
México, CDMX

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