Delegar
es más que solamente transferir trabajo. Significa involucrar
a otros en la responsabilidad de los resultados, darle a alguien
más la libertad para tomar decisiones de cómo lograr
alcanzar esos resultados. Significa soltar.
Conozco a alguien que solía traer trabajo a casa al terminar
su horario. Y cada noche después de cenar con su familia,
se iba a un rincón y trabajaba por varias horas más.
Una vez, su hija de seis años le preguntó a su mamá,
"¿Porqué papá se va a ese rincón
todos los días después de cenar?" La mamá
le explicó que papá tenía mucho trabajo que
hacer, y que no le había sido posible terminar durante
el día. La hija replicó, " ¿Entonces
porqué no ponen a papá en una clase con los lentos?"
Cuando su esposa le contó lo que la niña había
dicho, la realidad lo sacudió y decidió que a partir
de ese momento no traería más trabajo a casa. La
única forma en la que podría lograr hacer todo el
trabajo dentro de su horario normal de oficina, era delegar parte
de ello a otros. Según fue aprendiendo a delegar, sus habilidades
como ejecutivo mejoraron dramáticamente y posteriormente
fue ascendido en la compañía.
Revisemos algunos consejos para delegar eficazmente:
1. Selecciona a la persona adecuada para el trabajo.
Para elegir al indicado hay dos razones: el individuo es el mejor
calificado y puede lograr los mejores resultados. O el individuo
será el más beneficiado aprendiendo de esta experiencia
al tomar el trabajo. El proyecto contribuirá a su experiencia
y desarrollo, lo cual aprovechará la empresa más
adelante.
2. Dále información suficiente. Presenta
una perspectiva global de lo que pretendes, para que la persona
a quien vas a delegar el trabajo, pueda visualizar como es que
el trabajo encaja dentro de toda la operación. No atesores
información para ti. Determina en qué forma se sabrá
que habrán obtenido éxito para que el nuevo responsable
tenga una idea clara de lo que quieres lograr. Señala el
ganar-ganar. Qué hay para esta persona en este proyecto.
"Darte a ti esta responsabilidad me dará más
tiempo a mí para enfocarlo en XYZ, y tu tendrás
la oportunidad de aprender más sobre lo que está
sucediendo afuera de nuestro departamento, lo que te pondrá
en una mejor situación para esa promoción que deseas.
3. Delega el trabajo completo a una persona y dale toda
la responsabilidad. Esto elevará el interés
del individuo en el proyecto y le dará un sentido más
profundo de logro y satisfacción cuando la tarea se haya
completado. Sin embargo, la responsabilidad última recae
en ti. Cuando delegas algo a alguien, asegúrate de que
otros sepan que tú has dado la responsabilidad y autoridad
a ese individuo, y de que están en libertad de trabajar
y conseguir los resultados. Un director de cierta compañía,
lleva a sus juntas pequeñas tarjetas de futbol plastificadas
en las que escribe el nombre del proyecto que va a delegar y le
entrega "la bola" al que será el responsable
diciéndole: "Tú eres el responsable de este
proyecto, no lo dejes caer" Una forma dramática de
hacerle saber a esa persona y a todos los presentes en la junta
que a él/ella se le ha dado esta responsabilidad, autoridad
y posesión del proyecto.
4. Enfócate en los resultados, no en el proceso.
Delega responsabilidad, no trabajo. Muchos Gerentes o directores
confunden delegar responsabilidades con quitarse trabajo de encima
y dárselo a otros. Cuando le asignes un proyecto a alguien,
permítele la libertad de ejercitar algo su iniciativa.
Enfócate en lo que tú quieres, no en cómo
hacerlo. Deja que él o ella desarrolle la metodología
de cómo alcanzar la meta.Hay algunas excepciones a este
respecto. Por ejemplo, si trabajas en una industria que requiere
de un estricto control sobre ciertos procesos y procedimientos,
que deben ser respetados, entonces el "cómo"
será importante.
5. Delega a través del dialogo. No hables
tu todo el tiempo, y no lo hagas en el pasillo. Delega en un ambiente
que te permita hacer una explicación completa del proyecto.
Minimiza las interrupciones y permite tiempo de sobra para el
dialogo. Involucra a la persona en la discusión y fomenta
sus comentarios y sugerencias. En lugar de preguntar: ¿Entiendes
lo que quiero decir?, pregunta cosas como, "¿tienes
algunas ideas sobre cómo vas a proceder? Con esto obtendrás
más información de si lo que pediste fue comprendido.
6. Establece tiempos límite basados en la responsabilidad.
No dejes las fechas en las que debe ser completado el trabajo
inciertas o sin límite. No digas, ¿puedes darme
esto lo más pronto posible? O, por favor haz esto cuando
te sea posible" Sé específico acerca del momento
en el que quieres que el trabajo sea completado. "Confío
en que te harás totalmente responsable de que esto se haga.
Si tienes cualquier problema o necesitas ayuda, sabes como encontrarme.
¿Ves algún problema en terminar esto para el 31
de mayo?
7. Establece fechas para revisión. Si
no revisas el progreso del proyecto, entonces no habrás
delegado el trabajo sino que ¡lo habrás botado! Lleva
una bitácora que te ayude a revisar cada trabajo que hayas
delegado. Pídele al responsable que reporte el progreso
de la tarea en las fechas que ambos negociaron.
8. Ofrece retroalimentación positiva y constructiva. No
te enfoques en lo que está mal, sino más bien en
lo que se puede hacer para lograrlo mejor. "Parece que hay
un problema aquí. ¿Qué es lo que necesitas
hacer para encaminarte de nuevo?
9.
Provee los recursos necesarios. Aclara si el trabajo
involucra a más personas o recursos que se necesiten para
completar el trabajo. "Habla con Pedro del departamento de
contabilidad. Susana en compras te puede conseguir las formas
que necesites".
10. Ofrece guía y consejo sin interferir.
Señala los obstáculos con que se pueden encontrar.
"Jaime en compras nunca revisa sus correos electrónicos,
así que es mejor llamarlo por teléfono para cualquier
urgencia. Es posible que necesites empujar a Ricardo en mercadotecnia
para mantener el proyecto en camino"
11. Establece los parámetros, condiciones y términos
antes de delegar. No impongas controles después
de que has delegado algo. Manifiéstalos inmediatamente.
12. No les permitas que te deleguen de regreso el trabajo. Si alguien te trae un problema puedes escuchar sin asumir
responsabilidad para resolver el problema. La persona puede detenerte
en el pasillo para preguntarte qué es lo que piensas. Voltéale
la pregunta con un ¿qué piensas tú? O si
la persona te pide que si es posible postergar la fecha límite
una semana más. Nuevamente regrésala diciendo ¿Es
posible? ¿Nos ayudará eso a alcanzar nuestra meta?
O puedes hacer preguntas como: ¿Qué recomendaciones
tienes para manejar la situación? ¿Cuáles
son las alternativas? ¿Cuál acción debemos
tomar? En otras palabras, no lo rescates. En tu dialogo, mantén
el enfoque en esta persona y no permitas que te regresen la responsabilidad.
13. Provee respaldo y apoyo cuando sea necesario.
Hay una diferencia entre apoyar y rescatar. Si algo no va bien,
apóyalo discretamente como hacer una llamada telefónica
a alguien involucrado que no está cooperando. Déjales
saber que no tienen que luchar sus batallas sólos.
14. Dale todo el crédito y reconocimiento a la
persona que complete el trabajo. No te quedes tú
con el crédito. Y si el responsable no logró el
cometido asume tú la responsabilidad. Si la persona no
ha desarrollado completamente sus habilidades como para completar
el trabajo, tú como ejecutivo a cargo puedes asumir la
responsabilidad de ello. Aprende de la experiencia para que puedas
delegar más eficazmente la próxima vez.
Autora del texto: Kathy Paauw asesor personal y consultor en organización
y productividad, traducido por Maca Hernández.
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