Continuamos con los temas que ustedes nos han pedido que tratemos. El control de los gastos es el coco de muchas personas. No sabemos cómo detenernos cuando se nos presenta algo que nos gusta, ya que ahora aunque no contemos con el efectivo, tenemos las tarjetas de crédito que nos facilitan firmar la compra posponiendo el pago.
Si nos mantenemos conscientes de lo que hacemos con nuestro dinero cada momento del día, nos daremos cuenta de qué es lo que estamos comprando y qué cosas de esa lista son básicas y necesarias, y cuáles son antojo. Antes de pagar pregúntate si es algo que realmente necesitas y aprende a decir no cuando descubras que es solamente un antojo. Si dices no a compras superfluas durante 21 días, comenzarás a lograr el hábito de hacer más conscientemente tus gastos y a acostumbrarte a dejarlo en el anaquel aunque te guste y se te antoje. La decisión final siempre debe ser en base a si es necesario el producto o servicio y si te mantienes dentro de tu presupuesto mensual. ¿Cuál es el presupuesto mensual? Gastar menos de lo que ganas, ahorrando una parte en cuanto recibas el dinero. Aparta el porcentaje para tu retiro y aparta un porcentaje para compras mayores, planes a futuro o sencillamente para tener un colchón dependiendo de cómo se presenten las cosas.
Cuando tu trabajo es independiente se hace más difícil ahorrar porque nos gastamos el dinero según va llegando. Hazte el hábito de que siempre que recibas dinero, apartes el 20% desde ese momento, el 10 para el retiro y el otro 10 para planes o eventualidades, y vive con el resto. Hazlo incluso si lo que recibes es poco, todo lo que signifique ingreso deberá cumplir la misma regla, apartar el 20% y vivir con el resto. Si yo gano 1000, guardo 200 y cuido de no gastar más de 800, incluidos en esta suma tanto los gastos en efectivo como los gastos pagados con tarjetas de crédito, la suma de todo no debe rebasar mi presupuesto, que en este caso es de 800.
El problema es que gastamos sin ton ni son y jamás nos detenemos a revisar cuánto estamos gastando en total cada mes. ¿Sabes cuánto ganas cada mes? Si ¿verdad?, pues igual de importante es saber cuánto gastas cada mes para que haya un equilibrio y no te endeudes.
Una vez que comiences a analizar tus comportamientos de compra, comprenderás también que cuando te dejas llevar por el antojo después te sientes culpable de haberlo hecho porque sabes que no estás bien en tus finanzas y aún así te dejaste llevar por el antojo. Si ese es el caso, hazlo consciente en tu mente para que cada vez sean menos las veces que lo hagas, porque sabes que después te sentirás mal. Prueba a ver si esta estrategia te sirve. Si aún cuando te llenes de explicaciones y justificaciones de porqué lo hiciste, te sientes mal, es que no debiste haberlo hecho. Así que adelántate y cuando lo tengas en tu mano por primera vez, antes de comprarlo pregúntate, cómo me voy a sentir una vez que lo haya comprado y si la respuesta es: culpable, déjalo, que por más que te duela, siempre te sentirás mejor de haberlo dejado.
Concéntrate en todo momento antes de sacar la cartera, en lo que estás haciendo, analízalo y decide racionalmente si lo compras o no. Digo racionalmente, porque siempre compramos emocionalmente, y si dejas que la emoción intervenga en la decisión, ya perdiste. En todo momento debe ser la lógica y la razón la que lleven la batuta en lo que a compras se refiere y será la forma de mantener unas finanzas saludables. Recuerda que es un comportamiento aprendido y que tú puedes aprender un nuevo comportamiento que te ayude a llevar una mejor relación con tu dinero, si te mantienes al tanto de lo que estás haciendo cada vez que tenga que ver con sacar la cartera.
Sé que al principio no será fácil, nada lo es cuando comienzas, sin embargo los beneficios serán tantos que te vale la pena el esfuerzo de mantenerte consciente hasta que lo hayas hecho un hábito que forme ya parte de tu comportamiento normal, del cual ni te das cuenta. Cuando logres esta meta, te darás cuenta de la cantidad de estrés que te has quitado de encima, porque eso es lo que genera que gastemos sin pensar, las consecuencias de esos actos son extremadamente estresantes y eso nos impide funcionar bien en el mundo, y una cosa curiosa, cuando dejas de comprar inconscientemente, el dinero comienza a fluir en tu cuenta ¿Porqué? Porque estás haciendo lo correcto.
Espero que estos consejos te ayuden a cambiar los hábitos que te están metiendo en problemas financieros, para que lleves una administración más relajada de tus ingresos y por consiguiente a comenzar un ahorro que te hará sentir más seguro y confiado. Escríbeme tus comentarios, me encantará saber de ti…
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