Sacamos en automático la cartera o la tarjeta de crédito, sin razonar si lo que vamos a adquirir es necesario y útil, y mucho menos si estamos dentro del presupuesto a esa altura del mes, como para decidir si lo compras o lo dejas.
Este comportamiento que tenemos con respecto al dinero, es general de todo el día y de todos lo días, por eso es que no sabemos por dónde se nos está fugando. Dentro de todos los gastos normales y necesarios que tenemos que hacer todos los días, también existen otros “gastos” que son la causa de nuestros problemas al no poder llegar a la quincena con dinero en la bolsa, son los gastos que más daño le hacen a nuestra economía y que seguramente ni te lo imaginas.
¿Cuáles son esos gastos?
Los puestos de baratijas que te encuentras al paso y que venden “cositas baratas” como anillos, pulseras, detalles para tu celular y chácharas. Sin darte cuenta compras de estos puestos, pensando ¿Qué son 20 pesos? ¿En qué le afecta a mi presupuesto una compra de 50 pesos? El café que te compras para llegar a la oficina ¿cuántas veces al mes? La cantidad de veces que vas al cine al mes, y que lo peor no es el pago de la entrada, sino los dulces que compras, que es donde la empresa gana más que con solo la entrada del cine. El heladito o refresco que compras ¿cuántas veces al mes? El postrecito que compras en la tienda al terminar la comida, diario… Las revistas con los chismes del mes, la decoración y las recetas. Cuando saltas valientemente para pagar la cuenta de los amigos en un bar. El pastelito con las amigas. Las compritas a crédito de ropa, maquillaje, zapatos y cosas para el hogar que le compras de un catálogo a una amiga o vecina. ¿Cuántas salidas al antro al mes? Las 10,000 llamadas de tu celular para platicar con los amigos, perdiendo el tiempo. Los discos compactos que compramos al mes de nuestros artistas favoritos. El vasito con frutas o jugo, muy higiénico, del puesto de la esquina. Las colecciones del puesto de periódicos. Lo que gastas en cigarros cada mes, además de las propinas que generosamente repartimos sin llevar la cuenta. Todo esto sumado a los gastos “normales” que tenemos que cubrir para que podamos seguir funcionando mes con mes. Así…
¡NO HAY PRESUPESTO QUE ALCANCE!
Por eso es importante que cada vez que saques la cartera o la tarjeta de crédito, lo hagas conscientemente, que te preguntes antes, si de verdad deseas comprar aquello. Cuando te haces las preguntas correctas, la mayoría de las veces el producto se queda en el anaquel. Cuando anotas todos tus gastos, diariamente, comienzas a darte cuenta de estas cosas, y al concientizarlas, puedes corregirlas. Si al final del mes al revisar tu lista de gastos aparece que compraste 4 blusas, o 3 pares de zapatos, que fuiste al cine 6 o más veces, que te compraste 3 anillos y 2 pulseras, o que fuiste al antro más de 10 veces en el mes, eso te dará el norte de por donde vienen tus males económicos.
Esta información te permitirá saber donde estás cometiendo los errores en el manejo de tu dinero, y cómo puedes corregirlos, manteniéndote atento en todo momento de no caer en esa trampa tantas veces a lo largo del mes. Haz compras conscientes y tu presupuesto mejorará, porque todo ese dinero que estás verdaderamente tirando a la basura, se quedará en tu cuenta, y el dinero comenzará a fluir ¿no sería maravilloso? Apóyate en nuestro programa MisGastos para que aprendas a llevar un control. Espero que te sirva...
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