Cada
uno de nosotros creamos un diferente mapa de la realidad que es
único, nadie más puede representar las cosas a tu
manera. Se podrá parecer y podrás estar de acuerdo
en muchas cosas con otras personas, pero nunca tu representación
será igual a la de nadie más en el mundo.
Un ejemplo muy claro de esto lo tenemos cuando hay un accidente
y se le pide a los testigos que relaten lo sucedido. Ninguna historia
es igual a la otra, porque cada uno representa la realidad de
ese momento a su manera.
Nuestro cerebro recibe tanta información cada segundo de
nuestras vidas que se ve obligado a "filtrarla". Esto
quiere decir que de todas las cosas que ve, escucha, siente, percibe
y prueba, solamente se queda con cierta parte de esa información
y es la que almacena. Sería una locura si nuestro cerebro
guardara absolutamente toda la información que le llega.
Y todos filtramos la información de manera diferente. Yo
quito unas cosas, tu quitas otras. Por eso es que a veces discutimos
con alguien más tratando de que el otro vea las cosas como
yo las veo, y eso no va a pasar, sencillamente no es posible.
Cada uno construimos nuestro mapa según crecemos. Y es
en este mapa en donde algunos pueden suprimir ciertos sentimientos
o aspectos de si mismos, porque en algún momento de su
vida no fue bueno que lo expresaran. Y creces con esa marca en
tu mapa que en muchas ocasiones de mayores se puede convertir
en un problema.
Ya como adulto puedes encontrar que ciertos aspectos de tu mapa
sobre la realidad no funcionan tan bien como funcionaron cuando
eras un niño y tu situación era diferente. La inhabilidad
de expresar ciertos sentimientos, por ejemplo, te puede impedir
intimar con otros y te puede impedir ser feliz.
Así que para lidiar con el problema, empiezas a hacer algo
de trabajo personal para tu desarrollo. Ya sea asistir a una terapia
o tomar algún curso como de autoestima o de Programación
Neurolinguística, para romper con esa parte de tu mapa
que no está funcionando bien, y hacer los ajustes necesarios
para representar esa parte de tu realidad en una nueva forma que
te permita crecer y lograr lo que te propones.
Conscientemente, al leer todo esto, puedes decir "Sí,
yo quiero ese cambio", pero una parte de ti, en el nivel
inconsciente, dice "¿Qué? ¿Estas bromeando?
¿Cambiar eso? ¡De ninguna manera! Esto es lo que
me ha mantenido a salvo todos estos años." De manera
que te mantienes en ese comportamiento y te resistes al cambio,
por lo menos en el nivel inconsciente y muchas veces también
en el consciente.
Por eso es que cuando haces algo de trabajo mental para mejorar
y hacer cambios, te sientes mal al principio, porque "te
están moviendo el tapete", y de pronto pierdes el
control de muchas cosas en tu vida. Tienes enojo, depresión,
ansiedad, dolores de cabeza, el cuello tenso y muchos más
síntomas. Hasta que tu cerebro, si eres lo suficientemente
persistente, comienza a comprender los cambios que deseas hacer
en tu mapa de la realidad. Cuando las cosas se empiezan a aclarar
y el orden viene a suplir al caos, es que ya estás del
otro lado. Ya has pasado la prueba, ya llegaste al otro lado del
puente.
Y ahí viene la recomendación obligada para el caso,
la de que debes resistir la tormenta y continuar hasta llegar
al otro lado. Mucha gente cuando se sienten mal, dejan de intentarlo
argumentando que sea lo que sea que están intentando para
lograr cambios, no está funcionando.
Quiero aclarar una cosa, todos estos malestares que sientes cuando
estás en vías de lograr un cambio, no son otra cosa
que la resistencia precisamente a eso, a cambiar. Si logramos
relajarnos y permitir que las cosas sucedan sería mucho
más fácil y no nos sentiríamos tan mal.
Todo será más fácil cuando aprendas que las
cosas pasan con o sin tu consentimiento. Y si es así, es
inútil el resistirse, ya que de todas formas va a pasar.
Y que las personas son como son y que tú no las puedes
cambiar, a la única persona que puedes cambiar en este
mundo es a ti mismo. Lo curioso del caso es que cuando aceptas
esto como un hecho, acabas con la resistencia, te empiezas a concentrar
en ti mismo, en tu desarrollo personal y como ya aceptaste el
hecho de que todos somos diferentes y de que no puedes cambiar
a nadie aún cuando veas que está dirigiéndose
hacia un barranco, tus relaciones con todos los que te rodean,
mejoran. De pronto sin comprenderlo, te llevas bien con todos,
te pones en los zapatos del otro y comienzas a comprender su situación,
su enojo y hasta su agresión sin alterarte.
Por lo tanto, la conclusión es que la única y verdadera
solución es lidiar con la resistencia al cambio para que
des el brinco y pases al otro nivel de comportamiento. ¿Y
cómo puedes dejar de resistirte al cambio? Algunas veces
no es fácil. Para empezar mucho de ello es inconsciente
y por lo mismo fuera del alcance del control de tu mente. De hecho,
y toma nota por favor, es precisamente el "control"
el problema. Es cuando dejas de tratar de controlar la situación
y sueltas, cuando la resistencia se esfuma. Ese es el secreto,
dejar de controlar la situación y soltar.
Cuando entras en la etapa crítica del cambio, lo primero
que tienes que hacer es aceptar que te estás resistiendo
y te das cuenta de esto cuando sientes incomodidad. Incomodidad
es igual a resistencia, siempre.
Cuando sientas incomodidad, nótalo conscientemente. "Me
estoy sintiendo _________, debo estar resitiéndome al cambio".
Luego obsérvate a ti mismo. Toma nota de cómo sientes
tu cuerpo, nota tus pensamientos, tus emociones. Solamente observa,
como un testigo que no tiene nada que ver contigo, todo lo que
te pasa. Percibe todo con curiosidad. Acepta que todo lo que está
sucediendo está bien y sólo observa. Si tratas de
esta manera a todas las subidas y bajadas que experimentarás
durante el cambio, la mayoría de los malestares desaparecerá
rápidamente. Aunque si te enfocas en que desaparezcan esto
significará más resistencia y no desaparecerán.
Si has sido tenaz y lograste pasar ya la tormenta, notarás
como el enojo, la ansiedad, la depresión, el miedo y todo
lo demás se presentarán ahora ocasionalmente y con
un mínimo de molestias. Y ahora cuando sientas estas pequeñas
molestias sabrás que estás resistiéndote
a algo en tu vida y podrás tomar cartas en el asunto relajándote
y permitiendo el cambio. Es ahora que puedes lograr tus metas
y comunicarte mejor con los demás. ¡Se siente uno
tan bien! ¡Te lo recomiendo ampliamente!
Maca
Maca Hernandez
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