El
ser humano tiene todas las posibilidades para lograr el éxito
en todo lo que se proponga, pero nuestra mente ha sido programada
para perder desde que nacimos. Sé que suena muy drástico,
pero la verdad es que muchos de nosotros no tenemos siquiera idea
de cuán programados estamos, de qué tanto estamos
funcionando en automático que ya ni siquiera lo pensamos.
Y en cómo un gran porcentaje de nuestra vida de hoy consiste
en reaccionar y actuar de la manera en que fuimos programados desde
hace años.
Entre las creencias
que nos inculcaron otras personas (padres, familiares, maestros,
la religión) literalmente desde el primer día de nuestra
vida y toda la información que recibimos de los medios cada
día, nuestra forma de ver el mundo, nuestros valores culturales
y hasta el sentido de quiénes somos, son producto de fuerzas
que virtualmente estaban 100% fuera de nuestro control. Es triste
decirlo, muchos de nosotros nunca hemos tenido un pensamiento “original”
en nuestra vida.
Así que
aún cuando fuimos creados con una tremenda capacidad para
tener éxito, logros y vivir una vida verdaderamente maravillosa,
también fuimos bombardeados cada día desde que nacimos
con información que nos programó a fracasar.
Si tú
eres como la mayoría, estás viviendo lo que se llama
una vida de “segunda mano”, conectándote cada
día y desde la cuna hasta la tumba, creyendo, pensando y
haciendo cosas para las que has sido externamente programado a pensar,
creer y hacer. Y todo esto convencido de que es “tu”
vida la que estás viviendo.
¿Porqué
estoy sacando este tema a la luz?
Porque hasta que captemos el poco control que sobre nuestra propia
vida realmente tenemos, entenderemos el daño que nos han
hecho sin nuestro conocimiento ni permiso, la importancia de deshacer
ese daño, y el tremendo poder que tenemos para hacerlo.
Tú tienes
habilidades y capacidades que ni siquiera has soñado nunca.
Sencillamente no sabes aún que las tienes.
Comprendo que
esto puede ser duro de pensar e incluso te dará miedo enfrentarlo,
pero el primer paso para activar tus grandes poderes es comprender
porqué no te ha sido posible hacerlo en el pasado.
Quién
eres tu en estos momentos de tu vida, quien has sido toda tu vida,
es el producto de fuerzas externas que pudieron no tener el mayor
interés por ti y que pueden haber causado (accidentalmente
o a propósito) mucho daño en el desarrollo de tu propia
imagen, autoestima y confianza, cuando eras todavía muy joven
para oponerte a ello o incluso saber que esto estaba sucediendo.
Como resultado
muchos de nosotros no tenemos ni idea de quienes somos realmente,
dejando aparte lo que podríamos ser. Así que nuestro
impresionante potencial puede nunca ser revelado a nosotros mismos
o a nadie más. En lugar de eso, estamos atrapados en un cuerpo
insano, viviendo una vida infeliz que ni siquiera amamos y que incluso
puede no gustarnos.
Nunca comprendimos
el problema, no digamos el cómo resolverlo. Y todo por las
acciones de las personas que nos rodearon y que muy probablemente
con la mejor intención pensaron que nos estaban ayudando
cuando ellos mismos seguramente pasaron por la vida sin tener una
pista de lo que estaba sucediendo. Y así va pasando de generación
en generación. Por eso no nos sorprende porqué el
mundo está como está. Y aún con todo esto,
sufrimos en silencio, esperanzados en que podremos lograrlo un día
más. ¿Es eso vivir realmente? Me parece que no.
¡Pero
qué podemos hacer! Mucho más de lo que te imaginas
No eres libre.
Si quieres tener éxito perdiendo peso o en cualquier área
de tu vida, esto es algo que debes entender primero. No eres libre
ahora y nunca lo has sido. Puedes pensar que eres libre, pero en
realidad, estás más lejos de ser libre de lo que te
puedes imaginar.
Puedes creer
que tienes libertad de elegir, pero en realidad no tienes prácticamente
ninguna posibilidad de elegir, al menos no todavía. La verdad
es que estás funcionando en automático. Tu programación
comenzó el día que naciste, y continúa aún
ahora. Estás programado para reaccionar mecánica y
automáticamente al mundo a tu alrededor, de acuerdo con las
creencias que te fueron enseñadas desde hace mucho tiempo.
Como resultado,
estás operando en “piloto automático”
igual que el gato que corre cada vez que escucha el abrelatas eléctrico,
o el perro que se vuelve loco cada vez que escucha el auto de su
amo llegar, tu estás programado a hacer lo que sea que tu
haces. Estás lleno de comportamientos habituales, algunos
de los cuales te ayudan y otros pueden ser extremadamente dañinos.
La peor parte es que tu no tienes ni idea de lo que te han hecho.
Vives una ilusión tan convencido que ni siquiera puedes verlo.
Este es el regalo que te da el mundo, no es necesario que te guste,
pero es ¡absolutamente imperativo que lo sepas!
Por favor comprende
que nada de esto es tu culpa, pero sí es tu realidad. Y si
algo va a cambiar va a ser tu responsabilidad. La buena noticia
es que tú puedes ser libre, pero hay algunas cosas que necesitas
hacer para lograrlo.
Primero tienes
que tomar un rol pro-activo en el proceso. Necesitarás convertirte
activamente en el “programador”. Necesitas aceptar la
responsabilidad para la futura dirección de tu propia vida.
Bien, ahora
que no existe duda (espero) en tu mente acerca de cuál es
el problema, te revelaré la solución, tu solución.
Porque la feliz noticia de que todo lo que se aprende se puede desaprender,
que lo que fue programado se puede re-programar, y lo mejor de todo
de que cualquiera que sea el daño que te hayan hecho, ¡se
puede deshacer!
Ahora, nadie
lo puede hacer por ti, pero si puedes conseguir ayuda para lograrlo.
Si honestamente deseas dejar de ser la víctima de tu propio
pasado y comenzar a jugar un rol activo creando tu propio futuro,
entonces ¡el cielo es el límite¡
Si ya estás
harto con el cuerpo y la vida que tu programación pasada
han creado hasta ahora para ti, te enseñaré algunas
técnicas sólidas y específicas para que retomes
el control del volante, reclamando el control de tu vida, y dirigiendo
el curso de tu destino que te llevará finalmente a dónde
tú quieres ir.
La buena noticia
es que tú eres ahora y siempre has sido “El programador”
La maravillosa
y liberadora verdad es que ningún programa dentro de ti puede
ser creado, implantado, sostenido o borrado sin tu personal consentimiento,
sin importar desde hace cuánto lo tienes o que tan inconscientemente
lo hayas aceptado. Tu eres siempre “el programador”
Aunque es verdad que influencias externas provenientes de padres,
familiares o maestros entre otros han jugado un rol poderoso en
llevarte hacia ciertas creencias o en alejarte de ellas. Pero esas
influencias no tienen todo el poder sobre ti.
Si tus padres
te dijeran que saltaras desde un edificio alto o que ingirieras
un veneno, no lo harías, por supuesto, sin embargo, creencias
y sugestiones que no eran tan obviamente destructivas, pudieron
y de hecho lograron atravesar tu radar en tu niñez. Y todavía
viven en ti al día de hoy.
Así que
¿cuál es la solución? ¿Cómo solucionamos
el problema en el que estamos metidos? Déjame preguntarte
algo: ¿Alguna vez has discutido o estado en desacuerdo con
tus padres, maestros, jefe? ¿Fue algo bueno? Quizás,
pero de que fue bueno tener esa capacidad, ¡absolutamente!
No fuiste traído a este mundo para operar con la programación
de otras personas.
La siguiente
pregunta: ¿Por qué discutías? ¿Cuál
era realmente la razón? Discutías porque creías
que tenías el derecho, incluso la obligación de hacer
lo que tú considerabas que era en tu beneficio. ¿Y
sabes qué? Todavía puedes hacerlo ahora mismo. Aún
puedes discutir y reemplazar cualquier creencia o programa que no
te sirva y ser más feliz y/o saludable. Si, tus viejos programas
son ahora hábitos, pero eso es todo lo que son. No son ¡sentencias
de vida!
La llave para
lograr el éxito comienza con comprender y aceptar que estamos
tan programados como la computadora que tenemos en el escritorio.
¿Tienes problema comprendiendo o aceptando esto?
¿Sabes
algo de cómo funcionan los programas de una computadora?
¿Has escuchado alguna vez acerca de una “subrutina”.
Es un pequeño programa que está incluido dentro de
un programa más grande para llevar a cabo algunas funciones
específicas cuando son llamados a hacerlo. Y esa es la otra
llave del éxito. Una subrutina no trabaja todo el tiempo,
solamente cuándo es requerida.
Pues vas a crear
solamente una subrutina y su propósito será de servir
como una “desviación”, una ruta nueva de comportamiento,
que entrará en acción en el preciso momento que la
necesites cuando de otra forma estarías comiendo para compensar,
cancelando tu dieta o haciendo lo que sea tu comportamiento habitual
que te está impidiendo lograr lo que deseas.
Básicamente
lo que harás será crear una nueva opción de
un comportamiento sano y te asegurarás de que efectivamente
lo utilices cuando lo necesites. Como no tenemos mucho espacio para
meternos en más detalles sobre el proceso, el primer paso
es estar muy conciente del comportamiento actual que deseas cambiar.
En otras palabras, conciente de lo que estás pensando, haciendo
y diciendo en el momento preciso en el que empiezas a hacer lo que
sabes que no te funciona. Averigua cuál es tu diálogo
interno y tu experiencia interna en ese momento.
Así que
el primer paso en realidad será el que te observes cuando
te empiezas a comportar en la forma en que no te ayuda. Una vez
que te hagas consciente de tu comportamiento dañino, piensa
con qué otra conducta lo puedes suplir cada vez que te descubras
haciéndolo. Por ejemplo, si tienes el hábito de comer
entre comidas y quieres quitártelo, comienza por observarte
cuando vas hacia el refrigerador o la despensa a sacar algo para
comer. Te sonará extraño, pero debemos comenzar por
hacer ese comportamiento consciente en nuestra mente, porque hasta
hoy lo has estado haciendo en automático.
Una vez que
lo tienes consciente, decide con cuál nuevo hábito
vas a suplir este. Por ejemplo, tomar un vaso de agua para que el
estómago se engañe.
Así que de ahora en adelante, cada vez que te descubras camino
al refrigerador o la despensa, cambia la ruta y vete a por un vaso
de agua. Si tienes la constancia de hacerlo todas las veces que
lo necesites, será cuestión de días para que
este nuevo hábito reemplace al anterior y te sea más
fácil lograr tu meta de bajar de peso. De esta manera es
que puedes cambiar cualquier hábito que te esté impidiendo
lograr tu meta por otro que te ayude a lograrla.
En resumen,
para dejar de perder y comenzar a ganar, solamente necesitarás
hacer dos cosas: diseñar un comportamiento de reemplazo alternativo
que tu “activarás” cuando veas o sientas que
comienzas a comportarte con esa programación que no te ayuda,
cuando empiezas a caer en tus acciones habituales no saludables.
Y utilizar tu propio “estar conciente” de que estás
cayendo otra vez en ese comportamiento para activar tu nueva y saludable
subrutina de comportamiento.
¡Y eso
es todo! Sin estrés, sin lucha, nada complicado. Que no lo
lograrás al primer intento, desde luego que no, pero tampoco
adquiriste el hábito malo desde el primer intento. Si vas
a lograr el éxito pero no tienes que tener prisa. Lo que
sí necesitas es práctica, paciencia y
persistencia, las tres “P”s del éxito.
Sé que
lo puedes lograr, ahora, que ¿lo harás? Esa es tu
decisión. Pero si te puedo ayudar en alguna forma sinceramente
espero que me lo digas.
Maca Hernández
OrganízateYa!
maca@organizateya.com
www.organizateya.com
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