Me escribió María, una estudiante de 22 años pidiéndome un consejo sobre cómo hacer para no perder el tiempo en otras cosas que no sean sus tareas de la escuela, y he decidido responderle con este articulo que puede beneficiar a muchos otros estudiantes y también a los que no son estudiantes, sobre cómo evitar las distracciones y concentrarnos en lo que deseamos lograr.
Me dice Maria que regresando de la escuela, lo primero que hace es ver la televisión o escuchar música, leer otras cosas que no son de la escuela, o dormir un poco. De manera que cuando se decide a ponerse a trabajar en lo que realmente tiene que hacer, ya son más de las 10 de la noche y por lo tanto termina tarde y se acuesta ya de madrugada.
Me parece que María y todos tenemos que aprender lo que son las “prioridades”. Una prioridad es algo que se tiene que resolver primero, y una vez resuelto esto, nos podremos dedicar a todas esas cosas que nos gusta hacer. Mi pregunta sería ¿verdaderamente te disfrutas ver la televisión, escuchar música, leer algo que te gusta o dormir una siesta cuando sabes que tienes responsabilidades por atender y que aún están pendientes?
Por supuesto que no, no puedes disfrutar igual algo que haces con el remordimiento de que deberías estar haciendo otra cosa, esos son malos hábitos. Es muy distinto cuando te pones a hacer algo que te gusta una vez que has cumplido con lo importante. Imagínate ponerte a leer algo que te gusta sintiéndote totalmente relajado de que no tienes ningún pendiente. No escucharás ninguna “vocecita” que te esté diciendo “deberías estar haciendo esto otro” y por lo tanto disfrutarás mucho más de la lectura porque estarás cien por ciento en ella, tu mente se podrá concentrar en esta actividad totalmente ¿no crees que es mejor hacerlo así? Es importante que te pongas a trabajar en estos cambios de conducta.
La recomendación es que primero hagas lo que tienes que hacer y después hagas lo que te gusta hacer y lo disfrutarás mucho más. Si al volver de la escuela lo primero que haces es revisar cuáles son las tareas o proyectos en los cuales debes de trabajar hoy para presentarlos mañana o en alguna fecha próxima, y te pones a resolverlos cuanto antes, entonces el tiempo que te quedará libre después de tus obligaciones, podrás dedicarlo a lo que te gusta, enfocándote plenamente en ello y sin ninguna preocupación. ¿Cómo crees que se logran las metas?
Haz una lista de las responsabilidades que tienes que cumplir hoy y añade al final las actividades que te gustaría llevar a cabo después. Concéntrate en las responsabilidades primero, ve resolviendo una a una, palomeando en tu lista una vez cumplidas, y cuando termines, elige la actividad que te gustaría hacer de las que anotaste para después.
Siempre que resuelvas lo más importante primero, estarás liberando a tu mente de la presión que causa el tener un pendiente sin solucionar. Libérate y deja libre a tu mente para explayarse en lo que sigue, una vez que hayas cumplido, y es muy probable, que hasta dejes de tomar siestas o de ver tanta televisión, porque te ocuparás en las cosas que te gusta hacer y te sentirás con más energía y motivación.
Aún así, debemos de cuidar los horarios para que nos quede el tiempo suficiente para un buen descanso y levantarnos así con más energía y una actitud positiva para funcionar al día siguiente. Cuando estés ocupado en esas actividades que te gusta hacer, después de cumplir con las prioridades, podrás ponerte un límite para terminar con ello e irte a descansar, sin embargo, si lo que estás haciendo son las responsabilidades que tendrás que presentar el día siguiente, no podrás detenerte hasta que lo hayas terminado, y es por ello que acabas en la madrugada. De la otra manera, tú decides cuándo te detienes para irte a dormir, y te irás totalmente relajado y a gusto contigo mismo, no sólo de haber cumplido con tus tareas y avanzado en tus proyectos, sino también de haber dedicado un tiempo a las actividades que más te gustan.
Cuando haces las cosas de la manera correcta, esto es, atendiendo primero las cosas importantes y después las que te gustan, tu vida cambia. Comenzarás a sentirte más a gusto contigo mismo, sin presiones, reduciendo así el estrés, podrás disfrutar mucho más lo que haces ya sean deberes o placeres, elevarás tu autoestima por haberlo logrado, y tus relaciones con los demás mejorarán, porque siempre sentirse presionado nos lleva a agredir a otros por ese enojo que tenemos con nosotros mismos de no haber hecho lo correcto, de no haber trabajado en nuestras metas.
No le eches la culpa a los demás por lo que te sucede, porque eres el responsable de tu vida y de tus decisiones. Si las decisiones incluyen hacer primero lo que te gusta y cumplir con los deberes después, tendrás problemas. Si las decisiones son trabajar primero en lo importante y divertirse después, entonces estarás enfocado y avanzando en tus objetivos y serás más feliz.
María, espero que estas recomendaciones te ayuden a cambiar tus hábitos y que logres esas metas que me comentas, escríbeme con tus comentarios y tus avances. También espero que a ti, lector, te ayuden estos consejos y me gustará saber tus comentarios. ¡Organízate y serás feliz!
Maca |