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Lo primero de todo, aprovecha la ocasión para deshacerte
de cosas que ya no necesitas o que ya no sirven. Tira o
regala, no te lo lleves.
- Compra cajas, papel y plástico de burbuja para
envolver, cinta adhesiva, papel para anotar y marcadores.
- Comienza a empacar con anticipación las cosas que
menos utilices. Cada caja debe contener cosas que
pertenezcan a un sólo lugar, no mezcles.
- Numera las cajas que te lleve empacar las cosas de cada
lugar con un número consecutivo, por fuera y visible.
- Marca las habitaciones del nuevo lugar, con un número
grande en la puerta y ese mismo número lo pondrás
en las cajas que corresponden a ese lugar. Es decir, si
le has puesto el número 3 a la nueva habitación
de Juanito, todas las cajas con las cosas que Juanito llevarán
ese mismo número. De esa manera, las personas que
se encarguen del servicio, llevarán esas cajas directamente
a la habitación que les corresponde y será
mucho más fácil desempacar.
- Haz
una lista del contenido de cada caja y anota el número
consecutivo de la caja y el de la habitación a la
que deberá llevarse. Inclúyela en a caja y
guarda una copia aparte. De esta forma si necesitas algo
sabrás en dónde buscar.
- Pide a los del servicio que te coloquen primero los muebles
y por último las cajas, de esa manera se ocuparán
los espacios vacíos paralas cajas y no en el lugar
de los muebles.
- Tén a la mano un juego básico de herramientas
el día de la mudanza para cualquier cosa que pudieras
necesitar.
- Si tienes hijos pequeños, organiza que alguien
te los cuide ese día, será más fácil
concentrarse sólo en la mudanza.
- Deja las cosas más necesarias para empacarlas en
el último momento, marca la caja como importante.
Así mismo, empaca lo que necesitarás esa primera
noche en el nuevo hogar, marca la caja y déjala a
tu alcance. |