Toda mujer tiene bajo sus hombros la responsabilidad del hogar, de que todo funcione, que esté bien atendido en cuanto a su mantenimiento, limpieza y administración, de que nada falte.
En nuestros Talleres y contacto que hemos tenido con amas de casa, el comentario que más escuchamos es «yo solo soy ama de casa». No se dan cuenta que la responsabilidad del hogar es enorme, y de que a pesar de que quiera sacar adelante proyectos que le interesen, de que trabaje o tenga su propia empresa o pequeño negocio, no puede soltar nunca el hogar, porque es el refugio donde uno regresa a recargar energía para poder seguir dándole al día siguiente, y si no es un lugar agradable, con orden, en donde todo funcione y esté bien atendido, no dan ganas de volver a él ni te puedes relajar.